Si eres proveedor de una gran cadena de distribución, tarde o temprano empezarás a recibir mensajes RECADV. Es uno de los mensajes EDI menos conocidos y, a la vez, de los más útiles: es la forma que tiene tu cliente de decirte, de manera estructurada, qué ha recibido realmente en su almacén.

Entenderlo bien evita el problema más caro de la operativa EDI: facturar una cantidad que el cliente no ha dado por recibida y que, por tanto, no te va a pagar.

Qué es un RECADV

RECADV son las siglas de Receiving Advice, o aviso de recepción. Es el mensaje EDIFACT con el que el comprador comunica al proveedor la mercancía que ha recibido y contabilizado en su plataforma logística.

Llega después de la entrega física y después del DESADV o aviso de expedición que tú enviaste. En la práctica funciona como un acuse de recibo con detalle línea a línea: no dice solo «recibido», dice cuánto de cada referencia ha entrado.

Su posición en el ciclo documental es esta:

  • ORDERS — el cliente te pide mercancía
  • DESADV — tú avisas de lo que envías
  • RECADV — el cliente confirma lo que ha recibido
  • INVOIC — tú facturas
  • REMADV — el cliente te avisa de lo que te paga

Para qué sirve realmente

El RECADV existe para que las diferencias salgan a la luz antes de facturar, no tres meses después en una reclamación.

Entre lo que sale de tu almacén y lo que el cliente da por bueno puede haber diferencias por muchos motivos: roturas en el transporte, palés rechazados en muelle, caducidades cortas, unidades que no cuadran con el pedido o simples errores de conteo. Sin RECADV, esas diferencias aparecen cuando tu factura ya está emitida y el retailer la rechaza o la paga parcialmente.

Con RECADV puedes:

  • Facturar por lo recibido, no por lo enviado, y evitar rechazos de factura por discrepancia de cantidades.
  • Detectar incidencias logísticas recurrentes: un centro que siempre recibe de menos, un producto que llega dañado con frecuencia.
  • Cerrar la trazabilidad del pedido con un dato, no con una llamada.

Qué información lleva un RECADV

Aunque cada retailer publica su propia guía técnica, un RECADV suele contener siempre estos bloques:

  • Cabecera: número del documento de recepción y fecha.
  • Referencias: el pedido original (ORDERS) y, muy habitualmente, el albarán o DESADV al que responde.
  • Partes implicadas: comprador, proveedor y punto de entrega, identificados por GLN.
  • Líneas: una por referencia, con su código GTIN/EAN y la cantidad recibida.

Ejemplo de RECADV (datos ficticios)

Este es un ejemplo simplificado de RECADV en versión D96A, del estilo del que enviaría un hipermercado como Alcampo o Carrefour. Todos los datos son inventados: GLN, códigos de artículo y números de documento no corresponden a ninguna empresa real.

UNB+UNOC:3+8400000000017:14+8412345000019:14+260717:0905+000000456'
UNH+1+RECADV:D:96A:UN:EAN006'
BGM+632+REC-2026-000871+9'
DTM+137:20260717:102'
RFF+ON:4500123456'
RFF+DQ:ALB-2026-000452'
DTM+171:20260715:102'
NAD+BY+8400000000017::9'
NAD+SU+8412345000019::9'
NAD+DP+8400000000024::9'
LIN+1++8412345000101:EN'
QTY+48:46:PCE'
LIN+2++8412345000118:EN'
QTY+48:120:PCE'
CNT+2:2'
UNT+15+1'
UNZ+1+000000456'

Leído en castellano: el comprador con GLN 8400000000017 confirma el 17 de julio de 2026, en su documento de recepción REC-2026-000871, que del pedido 4500123456 y del albarán ALB-2026-000452 ha recibido 46 unidades de la referencia 8412345000101 y 120 de la 8412345000118.

El detalle importante está en la primera línea: si tu albarán decía 48 y el RECADV dice 46, tienes una diferencia de 2 unidades que resolver antes de emitir la factura.

Un aviso sobre los cualificadores

En el ejemplo usamos QTY+48, el cualificador estándar de cantidad recibida. En la práctica, algunos retailers añaden cualificadores adicionales para separar cantidad aceptada, rechazada o dañada, y no todos usan los mismos. Antes de programar nada, manda la guía técnica del cliente: es el documento que dice exactamente qué segmentos envía y con qué códigos.

RECADV, DESADV e INVOIC: no los confundas

Los tres hablan de la misma entrega, pero desde puntos de vista y emisores distintos:

  • DESADV lo emites y dice lo que has enviado.
  • RECADV lo emite el cliente y dice lo que ha recibido.
  • INVOIC lo emites y dice lo que cobras.

La regla práctica: si RECADV y DESADV no coinciden, para facturar manda el RECADV, porque es el dato que el retailer tiene en su sistema y contra el que va a validar tu factura EDI.

Errores habituales con el RECADV

Ignorarlo

Es el error más común. Muchos proveedores reciben RECADV y no lo miran, porque su sistema EDI no lo integra en el ERP. Siguen facturando por el albarán y acumulan rechazos y abonos que podrían haberse evitado.

Facturar antes de recibirlo

Si tu cliente envía RECADV, emitir la factura sin esperarlo es facturar a ciegas. Merece la pena ajustar el circuito para que la factura salga después de la confirmación de recepción.

No cruzar por referencia de pedido

El RECADV se enlaza con el resto del ciclo por el número de pedido y, cuando existe, por el de albarán. Si tu ERP no guarda esas referencias, el cruce automático es imposible y acabas haciéndolo a mano en una hoja de cálculo.

Dar por hecho que todos los clientes lo envían

No es universal. Hay cadenas que trabajan con recepciones electrónicas y otras que no las emiten. Conviene confirmarlo al arrancar la integración y no diseñar el proceso asumiendo que siempre habrá RECADV.

Cómo se gestiona el RECADV en Conecta EDI

En nuestra plataforma el RECADV es un tipo de documento más: entra por el canal EDI del cliente, se convierte a un formato interno común y queda disponible tanto en la bandeja de recibidos como para volcarlo a tu ERP si tienes EDI integrado.

A partir de ahí puedes comparar pedido, albarán y recepción sin salir de la herramienta, que es justo donde aparecen las diferencias que después generan rechazos de factura.

Si tu cliente ha empezado a enviarte recepciones electrónicas y no sabes qué hacer con ellas, podemos revisar tu caso y decirte qué necesitas para integrarlas.